09 octubre, 2018

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La microbiota intestinal divide a los humanos en tres grupos

Vivimos en un mundo en el que se suele diferenciar a las personas por el color de su piel, su estatus social, su país de procedencia, o su orientación política, sexual o religiosa, cuando ninguna de estas diferencias tienen sentido alguno desde el punto de vista biológico y evolutivo. Sin embargo, la humanidad sí puede ser diferenciada en grupos marcados, donde no se pueden mezclar unos con otros, por más absurdo que parezca en nuestros tiempos.

En 1901, el biólogo Karl Landsteiner descubrió que la sangre de las personas podía ser diferenciada en cuatro tipos: A, B, AB y O, los cuales hacen referencia a la molécula que expresan los glóbulos rojos en su superficie conocidos como antígenos, con excepción del tipo O que significa cero o ninguno. 

Cuando un paciente necesita una transfusión de sangre debe buscar una de su mismo tipo o del tipo O (donador universal), para evitar que su sistema inmunológico reaccione ante los antígenos incorrectos por una incompatibilidad que puede provocar la muerte.

Cuarenta años después, el mismo Karl Landsteiner descubrió que había otro factor que diferenciaba la sangre de los humanos y los dividía en dos grupos más: los Rh+ y los Rh-. Si un paciente Rh- recibe una transfusión de sangre Rh+, también le podría causar la muerte. Esto es muy importante de saber en parejas que deseen tener hijos pero no comparten el mismo factor sanguíneo dado que la madre y el feto podrían tener una incompatibilidad sanguínea. Nos guste o no, los humanos estamos inmunológicamente divididos.

Lo cierto es que los humanos no solo nos dividimos en grupos sanguíneos. Los microorganismos que habitan dentro de nosotros (microbiota) superan en 10 al número total de células que tenemos y hasta en 1000 veces al número de genes que codifica nuestro ADN. Con toda esta carga biológica que poseemos es muy probable que nuestra microbiota cumpla un rol importante en nuestra fisiología y bienestar.

En el año 2011, un grupo de investigadores liderados por Manimozhiyan Arumugam del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) secuenciaron todo el ADN presente en las heces de 39 individuos de diferentes regiones del mundo con el fin de identificar y caracterizar los microbios que vivían en cada uno de ellos. Los resultados mostraron que la microbiota humana se diferenciaba en tres grupos bien definidos.


Si bien es cierto estudios de este tipo se vienen realizando desde hace muchos años, su principal objetivo era analizar cómo la composición microbiana de los seres humanos podían influir en la obesidad, los trastornos intestinales como la enfermedad de Crohn o la diabetes. No se tenía muy claro si la composición de especies y la carga genética de la microbiota intestinal variaba en función a la ubicación geográfica de los individuos, más aún cuando la dieta es uno de los factores que más influyen en la composición de la microbiota

Es por ello que Arumugam y sus colaboradores secuenciaron 22 metagenomas de individuos de Dinamarca, España, Italia y Francia y los compararon con otros 17 metagenomas previamente secuenciados (13 japoneses y 4 americanos). Caracterizaron los géneros y filos que estaban presentes en cada microbioma, así como también, a qué categorías pertenecían los genes identificados. 


Como era de esperarse, los Bacteroides y Firmicutes eran los filos más dominantes, siendo los primeros los que presentaban mayor diversidad. Sin embargo, lo más resaltante fue que la microbiota analizada formaba tres grupos bien diferenciados a los cuales llamaron enterotipos, donde dos de ellos eran ricos en Bacteroides (Bacteroides y Prevotella) y uno en Firmicutes (Ruminococcus).

El primer enterotipo se caracteriza por ser rica en Bacteroides y Parabacteroides. Estas bacterias obtienen su energía principalmente de la fermentación de carbohidratos y proteínas, por lo tanto, la glucólisis y la vía de las pentosas son las rutas metabólicas preponderantes en ellos.

El segundo enterotipo se caracterizaba por ser rica en Prevotella y Desulfobivrio. Estas bacterias actúan sinérgicamente para degradar las mucinas, las cuales son las glicoproteínas preponderantes de la capa mucosa de los intestinos.

Y el tercer enterotipo se caracterizaba por ser rica en Ruminococcus y Akkermansia. Ambas bacterias son especialistas en degradar también las mucinas. Además, estas bacterias son ricas en transportadores de membrana, especialmente de azúcares, que es de donde obtienen la mayor cantidad de energía.

La presencia de un determinado grupo de bacterias en los intestinos indica que cada enterotipo usa un distinto mecanismo metabólico para la producción de energía. Además, dependiendo del enterotipo, la producción de ciertos metabolitos secundarios, como las vitaminas, se harán en diferentes proporciones, siendo los enterotipos I y II los que mayor variedad de vitaminas sintetizan (Ej.: biotina, tiamina, riboflavina, etc.).

Por otro lado, la diferencia filogenética y funcional de los microorganismos presentes en la microbiota intestinal, refleja las diferentes combinaciones de cadenas tróficas microbianas dependiendo de cada enterotipo. Tal vez estas combinaciones podrían estar relacionadas con el desarrollo de diferentes enfermedades intestinales y trastornos alimenticios. Sin embargo, los investigadores no encontraron ninguna relación entre los enterotipos y las características de los hospederos (Ej.: nacionalidad, género, índice de masa corporal, etc.).

Cabe recordar que las bacterias presentes en las muestras fecales no representan a toda la gama de microorganismos que habitan dentro de nuestros intestinos, así que los enterotipos obtenidos podrían ser preliminares. Tampoco se ha determinado que factores ambientales o, tal vez genéticos, determinan la presencia de un determinado enterotipo en nuestros intestinos.

Sin dudas puede haber factores importantes que aún no han sido completamente estudiados: la dieta y los fármacos. Pero, los enterotipos son tan complejos que no sólo pueden estar determinados por los hábitos alimenticios, la edad, el índice de masa corporal. Lo cierto es que hay muchos genes y factores en la microbiota intestinal que sí están directamente relacionados con determinadas características de sus hospederos.

Referencia:

Arumugam, M., et al. (2011). Enterotypes of the human gut microbiome Nature DOI: 10.1038/nature09944

Entrada publicada originalmente el 23 de abril de 2011.

30 septiembre, 2018

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¿Cómo luchar contra los parásitos intergalácticos?

¿Quién no ha sufrido una infección por un parásito intergaláctico? Desde 1947, cuando un platillo volador hizo un aterrizaje forzoso en Roswell, Nuevo México, hemos sido afectados por Klaousmodium cruzi, un agente patógeno de la Galaxia M31, cuyo principal síntoma es votar por malos gobernantes. Por suerte, un grupo de investigadores del Instituto Sánchez de Ciencias Biomédicas para la Investigación en Doopidooo, ubicado en Agadir, Marruecos, ha logrado encontrar un tratamiento efectivo: la Radioterapia de Rarezas Magnéticas (MORTY, por sus siglas en inglés). Los impresionantes resultados fueron publicados en las revistas ARC Journal of Pharmaceutical SciencesIOSR Journal of Pharmacy and Biological Sciences.

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Primer artículo que pueden descargar aquí.
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Segundo artículo, que es igual al anterior, publicado en otra revista.
De seguro ya se dieron cuenta que no se trata de estudios serios. Con leer el título cualquiera se hubiera percatado de la broma. Lo triste es que dos revistas científicas —aparentemente serias— los publicaron como si fueran investigaciones reales. Y no es la primera vez que esto ocurre.

A estas revistas se les llama "depredadoras". Llevan ese nombre porque su único objetivo es hacer dinero. Su estrategia es simple. Un supuesto editor de una revista académica invita por correo electrónico a investigadores de todo el mundo a publicar su trabajo con ellos. Les ofrecen una revisión por pares y publicación rápida en una revista con alto factor de impacto. Los investigadores caen en el engaño y remiten sus manuscritos al editor. Al cabo de unos días, este les responde indicando que sus trabajos han sido aceptados, pero para publicarlos primero deben pagar una tasa de unos cientos de dólares. 

Muchos investigadores hacen el pago porque tener más artículos publicados en revistas científicas mejora sus CV, lo que les permite acceder a nuevos empleos, mayores financiamientos y a bonos o incentivos económicos. Pero debido al nulo control de calidad que estas revistas presentan, cualquier artículo termina filtrándose, incluso investigaciones falsas y pseudociencias.

Esto último resulta peligroso dado que muchas personas y profesionales los usan como evidencias para sustentar sus creencias. Puede que no lo hagan intencionalmente porque la gente suele confiar en los estudios publicados en revistas científicas y pocos averiguan si estas son serias o depredadoras. Muchas terapias alternativas como la homeopatía, el biomagnetismo o el reiki dicen contar con sustento científico que avalan su funcionamiento pero presentan estudios publicados en revistas de este tipo. 

Las revistas depredadoras también son usadas para generar controversias donde no debería haberla, por ejemplo, publicando estudios falsos que ponen en tela de juicio el cambio climático o la eficacia de las vacunas.

Muchos investigadores están publicando artículos mofa en diversas revistas depredadoras para exponerlas ante el público y quitarles la falsa credibilidad que pudieron haber conseguido. Sin embargo, es una tarea titánica dado el gran número que han alcanzado. Lo peor de todo es que han provocado que la ciencia bien hecha también se vea afectada pues a uno ya le queda la duda si se trata de un trabajo de calidad o no.

12 agosto, 2018

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La berenjena transgénica y su rápida adopción en Bangladesh

En el Perú no solemos comer muchas berenjenas. En raras ocasiones las vemos en una ensalada. Sin embargo, en Bangladesh —un pequeño país asiático con más de 165 millones de habitantes— este vegetal forma parte importante de su dieta y unos 150 mil agricultores se dedican a su cultivo.

La berenjena no es ajena al ataque de diversas plagas. La principal es la larva de la polilla Leucinodes orbonalis. Este gusano se alimenta tanto del tallo en crecimiento de la planta, provocando su muerte, como de los frutos, llenándolos de agujeros que echan a perder el producto.

Fruto de berenjena atacado por L. orbonalis. Fuente: TNAU Agritech.
Para contrarrestar esta plaga, los agricultores deben emplear un amplio espectro de insecticidas. Las fumigaciones se hacen hasta dos o tres veces por semana. Esto no solo genera un mayor costo de producción, sino también, un efecto negativo sobre el ambiente y la salud de los agricultores y consumidores, quienes se ven expuestos directa o indirectamente a estos pesticidas.

En el año 2003, la empresa Mahyco, filial de Monsanto (hoy Bayer) en la India, desarrolló una berenjena resistente a esta plaga. A través de la ingeniería genética, le introdujeron el gen que codifica la proteína Cry1Ac de la bacteria Bacillus thuringiensis (Bt), la cual resulta tóxica para las larvas de muchas polillas, entre ellas, L. orbonalis.

Si bien la berenjena Bt fue desarrollada en la India, nunca se autorizó su siembra en ese país. Es más, la empresa Mahyco fue denunciada por biopiratería debido a que la Ley de Biodiversidad restringe la transformación genética de los cultivares endémicos. No obstante, a través de una alianza público-privada celebrada en el año 2005, Mahyco entrega la tecnología al Instituto de Investigación Agraria de Bangladesh (BARI) para que desarrolle sus propias variedades de berenjenas transgénicas.

En Bangladesh la historia fue distinta. Para fines del 2013 ya habían logrado desarrollar nueve variedades locales de berenjenas Bt de las cuales cuatro fueron autorizadas para siembras restringidas en parcelas de 1000 m2. Estas variedades fueron entregadas en enero de 2014 a 20 agricultores de cuatro distritos diferentes.

Cuatro variedades de berenjenas Bt autorizadas en Bangladesh. Fuente: ISAAA.
En la campaña agrícola 2014-2015, la división de investigación en campo (OFRD) del BARI realizó parcelas demostrativas con 108 agricultores y, en la campaña siguiente (2015-2016), con 250. La finalidad de estas parcelas demostrativas fue evaluar la eficacia de la tecnología en condiciones reales, capacitar a los agricultores para el uso de esta tecnología y que ellos mismos comparen las ventajas que tenía con relación a la berenjena convencional. El ambientalista Mark Lynas hizo un breve documental al respecto en el 2014.


Los resultados de estas evaluaciones mostraron que menos del 1% de los frutos de la berenjena Bt se vieron afectados por la plaga comparado con el 50% de las berenjenas convencionales. Además, los agricultores que usaron la tecnología redujeron hasta en un 61% los costos asociados a los pesticidas y lograron obtener una rentabilidad neta tres veces superior que aquellos que no usaron la tecnología.

En la campaña agrícola 2016-2017 se inicia la adopción de la berenjena Bt a mayor escala. El Departamento de Extensión Agraria (DAE) del BARI distribuyó las semillas de berenjena Bt a 6000 agricultores. Para la campaña 2017-2018, 7001 agricultores fueron los beneficiados. Aquí un video hecho por BARI al respecto:


Sin embargo, el BARI no podía producir semillas a gran escala para ofrecerla a un mayor número de agricultores, por ello, entregó la tecnología a la Corporación de Desarrollo Agrícola de Bangladesh (BADC) para que la produzcan a un precio accesible para el agricultor.

De acuerdo con BADC, en el presente año, más de 19 mil agricultores adquirieron semillas de berenjenas Bt que, sumado a los beneficiados por el BARI, hacen un total de 27 mil agricultores haciendo uso de la tecnología. Esto representa aproximadamente el 17% de los productores de berenjenas de Bangladesh. Se espera que BADC desarrolle otras variedades de berenjena Bt con mayores rendimientos o incluyendo otras proteínas Cry.

Adopción de la berenjena Bt en Bangladesh. Fuente: Shelton et al. (2018)
Es importante indicar que las berenjenas Bt desarrolladas por el BARI no son híbridas. Por ello, los agricultores podrán guardar y reutilizar sus semillas en las siguientes campañas sin una pérdida apreciable de rendimiento. Sin embargo, el BARI les exige que siembren berenjenas convencionales alrededor de las berenjenas Bt como medida de bioseguridad, con el fin de reducir las posibilidades que aparezcan gusanos resistentes a la proteínas Cry1Ac. Esta estrategia se conoce como refugio.

Un tema que no ha sido evaluado por las autoridades bangladesíes es la inocuidad del producto. Es decir, si la berenjena Bt podría representar algún tipo de riesgo para la salud de los consumidores. Su inocuidad se basa en el uso seguro que tiene la proteína Cry1Ac en diversos productos transgénicos por más de 20 años. El tema es que los análisis de riesgo —tanto ambiental como los efectos a la salud— se hacen caso por caso. Tampoco se han establecido medidas que limiten el flujo de genes a otras variedades locales de berenjenas.

Para finalizar, este es un buen ejemplo de cómo el uso de la tecnología Bt puede beneficiar a los pequeños agricultores, especialmente, cuando es desarrollada con fondos públicos (a pesar que esta fue desarrollada originalmente por Monsanto). Muchas de las patentes asociadas a las proteínas Cry ya han vencido, por lo que hoy en día podría usarse libremente.

Referencia:

Shelton et al. Front. Bioeng. Biotechnol. doi: 10.3389/fbioe.2018.00106 (2018)

06 julio, 2018

Aumenta la siembra de transgénicos en el mundo

La semana pasada, el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (ISAAA) publicó su reporte anual sobre la situación actual de los cultivos transgénicos en el mundo. Los datos presentados son básicamente los mismos que en años anteriores [2015 y 2016]. En esta entrada revisaremos algunos de los datos más relevantes.

Los cuatro principales

En el año 2017, se sembraron un total de 189,8 millones de hectáreas de cultivos transgénicos en el mundo. Esto equivale a 1,5 veces la extensión del Perú y representa la décima parte de toda el área cultivable que existe en el planeta. Sin embargo, más del 99% se concentra solo en cuatro cultivos: soya (49,6%), maíz amarillo (31,4%), algodón (12,8%) y canola (5,4%).

Los cuatro principales cultivos transgénicos. Fuente: ISAAA.
La razón de por qué los transgénicos se concentran en estos cuatro cultivos es porque son producidos en masa (commodity). La soya es la principal fuente de proteínas de origen vegetal destinada principalmente a la elaboración de alimentos balanceados para animales. El maíz amarillo, a parte de ser usado en la alimentación de animales (especialmente, aves), también es usado para la elaboración de aditivos para la industria alimentaria (jarabes, conservantes, preservantes, harinas, aceites, gomas de mascar, gelatinas, edulcorantes, etc.). El algodón es la principal fibra textil de origen vegetal y la canola (colza con bajo contenido de ácido eurícico) es usado para la producción de aceites y biocombustibles.

Como pueden ver, estos cuatro productos son la base de muchas actividades industriales. Por ello, la cantidad de soya, maíz amarillo, algodón y canola requerida es muy grande. Esto se traduce en mayores extensiones de áreas cultivadas y, por lo tanto, un mercado más grande de venta de semillas; más aún cuando el 80% del algodón y la soya, y el 30% del maíz y la canola sembrada en el  mundo es transgénica.

Países productores de transgénicos

Si bien es cierto, los transgénicos han sido una de las tecnologías agrícolas con mayor rapidez de adopción a nivel mundial, especialmente en países en vías de desarrollo, a partir del año 2014, este incremento parece haberse estancado:


Áreas sembradas con transgénicos a nivel mundial desde el año 1996. Fuente: ISAAA.
Esto se debe a que más del 90% de la producción mundial de cultivos transgénicos se concentra solo en cinco países: Estados Unidos (40%), Brasil (26%), Argentina (12%), India (7%) y Canadá (6%); y, en todos estos países, el nivel de adopción de la tecnología en los cultivos de soya, maíz amarillo, algodón y canola supera el 90%. En el caso del Argentina, ya alcanzó el 100%. Esto se traduce en que ya no haya más áreas disponibles para la siembra de transgénicos a menos que estos se empiecen a diversificar hacia otros cultivos con grandes extensiones como la papa, el trigo, el arroz, entre otros. Sin embargo, es muy difícil que esto ocurra debido al rechazo hacia el consumo de productos transgénicos por parte de la población.

Este estancamiento también ha sido una de las causas por la que las principales empresas productoras de semillas transgénicas han sido compradas por otras más grandes (Monsanto por Bayer y Syngenta por ChemChina) o se han fusionado (Dow Agrosciences y Pioneer-DuPont). Al no haber perspectivas de crecimiento en estos rubros, ahora están buscando nuevos rubros en el cual invertir. Uno de ellos sería la edición de genes y otro la biología sintética.

Países que concentran el 90% de las áreas sembradas con transgénicos. Fuente: ISAAA.
Características de los transgénicos

Más del 99% de las áreas sembradas con cultivos transgénicos tienen dos características fundamentales: el 12% es resistente al ataque a insectos (RI), más conocidos como los "cultivos Bt"; el 47% presenta tolerancia a los herbicidas (TH), principalmente al glifosato; y el 41% presenta ambas características (eventos apilados).

De acuerdo con un estudio publicado en el 2016, el uso de las plantas RI han permitido reducir el uso de insecticidas y su impacto ambiental gracias a su capacidad para defenderse de sus principales plagas. Sin embargo, las plantas tolerantes a herbicidas no han conseguido el mismo efecto. Si bien es cierto, se ha reducido el uso de herbicidas mucho más tóxicos, cada año aumenta la cantidad de glifosato aplicado por hectárea debido a la aparición de malezas cada vez más resistentes. Esto ha provocado que empiecen a aparecer nuevas plantas transgénicas tolerantes a otros herbicidas, tales como Dicamba o el 2,4-D, que son relativamente más tóxicos que el glifosato.

Por otro lado, teniendo en cuenta que el 88% del área sembrada con cultivos transgénicos pueden presentar tolerancia a herbicidas, no podríamos afirmar que esta tecnología ha permitido reducir el uso de pesticidas en general. Solo lo ha hecho en cuanto a insecticidas.

El informe presentado por ISAAA presenta muchos datos adicionales que los iremos analizando en próximas entradas, por ejemplo, el caso del algodón en la India, los nuevos productos transgénicos que han sido autorizados, la situación en países que están empezando a hacer uso de la tecnología y las perspectivas que hay en nuestro país.

01 julio, 2018

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¿El virus del Herpes provocaría el Alzheimer?

Si alguna vez te apareció una enorme ampolla en el labio que al cabo de una semana cicatrizó formando una costra... felicidades, tienes herpes. No te preocupes ni te avergüences, casi la mitad de la población mundial lo tiene. La mayoría se infecta con el tipo 1 (HSV-1) de niño, a través del contacto oral, por ejemplo, los besos de los familiares. Pero también hay otras cepas que se transmiten de formas similares.

Virus del herpes. Fuente: Pixinio.
La característica de estos virus es que pueden infectar las células nerviosas y cerebrales e integrar su ADN al nuestro, por lo que nos acompañará para toda la vida. El HSV-1, por ejemplo, se puede reactivar de vez en cuando, provocando las ampollas labiales. Sin embargo, las otras cepas pueden pasar desapercibidas. Esto no quiere decir que sean inocuas ya que, de acuerdo con un reciente estudio publicado en Neuron, investigadores estadounidenses hallaron abundante presencia de las cepas HHV-6A y HHV-7 en el tejido cerebral de personas que padecieron Alzheimer.

La posible relación entre el virus del herpes y la enfermedad de Alzheimer fue descubierta hace más de treinta años. Y a pesar de la reticencia de ciertos investigadores a aceptar que la causa de esta enfermedad neurodegenerativa podría ser un agente infeccioso, las evidencias están apuntando a ello. Esto ha provocado que empiecen a probarse ciertos antivirales para prevenir o tratar el Alzheimer.

En el presente estudio, investigadores de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai analizaron el tejido cerebral de 944 cadáveres, de los cuales 622 murieron padeciendo la enfermedad de Alzheimer. Su objetivo era identificar qué genes se expresaban de manera diferencial entre los cerebros sanos y enfermos para así desarrollar nuevos tratamientos contra este mal. Pero, se llevaron una gran sorpresa al identificar una mayor presencia de HHV-6A y HHV-7 en las regiones del cerebro donde había una mayor muerte de neuronas, incluyendo el hipocampo. Los mismos resultados fueron obtenidos al analizar los datos de otros bancos cerebrales de diferentes partes del mundo.

Cabe la posibilidad que la presencia de los virus del herpes sea una consecuencia de la enfermedad. Es decir, el tejido dañado por el Alzheimer sea más susceptible a ser infectado por los virus. Sin embargo, los investigadores también descubrieron que varios genes involucrados con el desarrollo del Alzheimer interactuaban con los virus del herpes en el cerebro, específicamente, los que generan la proteína precursora amiloide (APP).

Para algunos investigadores, no basta con que los virus estén presentes en el cerebro para que la persona padezca de Alzheimer. Si así fuera, miles de millones tendrían esta enfermedad. Algo debe activarlos o simplemente, por cuestiones del azar, el virus se integra en regiones del genoma donde interactúa de mejor manera con los genes involucrados con el desarrollo del Alzheimer.

Este y otros estudios nos muestra qua cada vez hay mayores evidencias de que muchos agentes infecciosos están directamente relacionados con el desarrollo de ciertas enfermedades, incluyendo diversos tipos de cáncer. Comprender mejor el rol que juegan en nuestro organismo y como pueden modular la expresión de nuestros genes nos permitirá desarrollar mejores fármacos para controlarlos.

Referencia:

Readhead et alNeuron 99, 1–19 doi: 10.1016/j.neuron.2018.05.023 (2018)

Vía | STAT.

26 junio, 2018

LINE-1 sería clave para el desarrollo embrionario

A inicios del siglo XXI, se presenta al mundo la secuencia completa del genoma humano. Es decir, toda la información necesaria para formar a un individuo. Esta información se encuentra almacenada en el ADN, una molécula formada por cuatro componentes básicos llamados nucleótidos: adenina (A), timina (T), guanina (G) y citosina (C). Son en total unos 3200 millones de estos nucleótidos ordenados en una secuencia específica. Sin embargo, los genes, que son las secuencias de ADN que realmente codifican algo concreto, ocupan menos del 2% de toda esta información. ¿Qué pasa con el otro 98%?

En un inicio, los científicos creían que ese 98% no servía para nada y lo llamaron "ADN basura". Más aún porque casi la mitad son secuencias repetidas que están dispersas por todo el genoma. Poco a poco se fue descubriendo que, a pesar de no codificar proteínas, este ADN que se pensaba estaba de relleno regula la expresión y funcionamiento de otros genes importantes para nuestro desarrollo.

LINE-1 es una de estas secuencias repetidas. Su nombre son las siglas en inglés de "elementos nucleares dispersos largos" y conforma nada menos que la quinta parte de nuestro genoma. LINE-1 está conformado por secuencias de unos 6000 nucleótidos que se repite medio millón de veces en nuestro genoma. La característica de LINE-1 es que tiene la capacidad de "saltar" de un lugar a otro dentro del genoma. Técnicamente es un retrotransposón. De ahí su importancia en muchas investigaciones genéticas porque este cambio aleatorio de posición podría activar genes involucrados con el cáncer o inactivar genes protectores. No obstante, un reciente estudio publicado en Cell muestra que LINE-1 sería clave para el desarrollo embrionario


Al inactivar LINE-1 en células madre embrionarias de ratones, los investigadores del Instituto Max Planck de Alemania observaron que este quedaba atrapado después de la primera división celular, es decir, cuando estaba formado por dos células. 

Utilizando técnicas avanzadas de biología molecular revelaron que cuando LINE-1 se expresa, captura y "pega" a las proteínas Nucleolin y Kap1/Trim28 formando un complejo que reprime la expresión del gen Dux. Este gen funciona como un interruptor que activa otros genes claves para continuar con el desarrollo embrionario. Por otro lado, permite la expresión del ARN ribosomal, el cual es clave para formar la maquinaria responsable de traducir la información almacenada en los genes.

De esta manera, poco a poco vamos entendiendo que ese 98% de ADN que, al parecer, no codifica ninguna proteína, es clave para el desarrollo y funcionamiento de nuestro organismo. 

05 junio, 2018

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¿Qué fue del estudio más grande sobre la seguridad de los transgénicos?

La tarde del 11 de noviembre de 2014, en un hotel londinense, se anuncia el lanzamiento de "Factor GMO", el experimento a largo plazo más extenso y detallado jamás realizado sobre un alimento transgénico y su plaguicida asociado.


Con un costo estimado de 25 millones de dólares, el estudio buscaba aportar —con una solidez sin precedentes— valiosa información para permitir a las autoridades reguladoras, los gobiernos y la población general, responder si es seguro el consumo de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) o la exposición a su herbicida asociado en condiciones reales.

El experimento —que se llevaría a cabo en un laboratorio secreto en el territorio ruso para evitar cualquier injerencia externa— consistía en someter a 6.000 ratas de laboratorio a diversas dietas basadas en el maíz transgénico NK603 y su herbicida asociado (RoundUp), cuyo principio activo es el glifosato. Es similar al famoso estudio realizado Guilles-Eric Seralini, pero a mayor escala. Solo para recordar, ese estudio fue retirado debido a los problemas metodológicos que presentaba.


El dinero requerido para la realización de este proyecto sería recaudado mediante donativos hechos a través de su página web. Cualquier persona u organización podría hacerlo siempre y cuando no estuviesen relacionadas con las empresas productoras de OGM. De esta manera, se buscaba evitar el conflicto de intereses.

Ya pasó cerca de cuatro años desde el lanzamiento del proyecto y muchos se preguntan ¿cuáles fueron sus resultados? ¿Lograron demostrar que el consumo de OGM es seguro o es que puede representar riesgos para la salud humana? Al menos su página web y sus redes sociales (Facebook y Twitter) no son actualizadas desde hace mucho tiempo. Sin embargo, el botón de donación sigue activo. ¿Cuánto dinero habrán recaudado? ¿Les habrá alcanzado para llevar a cabo el estudio?

Para obtener respuestas a estas interrogantes, el periodista científico Dan Vergano trató de comunicarse con los coordinadores del proyecto, Ivan Lambert y Nadya Novoselova. Ninguno respondió a sus correos. ¿Será acaso que este proyecto solo era una propaganda rusa contra los OGM?

El que si respondió a los correos fue el Dr. Bruce Blumberg, investigador de la Universidad de California Irvine y uno de los cuatro panelistas que participaron de la conferencia de prensa de lanzamiento de Factor GMO. El Dr. Blumberg comenta que fue su amigo el Dr. Andrés Carrasco, un neurocientífico argentino y crítico de los agroqiuímicos, el que lo involucró en el proyecto antes de su repentina muerte. No recibió ningún incentivo económico por hacerlo y desconocía quienes eran los científicos que llevarían a cabo el estudio y cuánto dinero habían recaudado. Eso sí, dejó muy en claro que no ha tenido contacto con ellos desde la conferencia de prensa del 2014 y lo que haga o deje de hacer la gente de Factor GMO no es su problema.

Todo apunta a que el proyecto se esfumó. No hay ningún tipo de informe de avances o reporte parcial. Tal vez no consiguió el dinero suficiente para realizarlo, aunque al parecer mucha gente ha hecho sus donaciones y han reclamado a través de su web sin recibir respuesta por parte de los coordinadores.

Existe también la probabilidad que se trate de una estrategia para generar duda e incertidumbre en los consumidores. Nadie podría afirmar que sea seguro consumir transgénicos mientras no se concluya "el estudio más grande" de este tipo.

Referencia | BuzzFeed, Medium.