09 junio, 2011

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Científicos logran regenerar el tejido muscular cardiaco dañado en ataques al corazón

Los ataques cardiacos son mortales porque los vasos sanguíneos que irrigan al corazón se bloquean, evitando que llegue el preciado oxígeno a éste órgano. Debido a esto, las células del tejido muscular cardiaco (los cardiomiocitos) sufren un daño permanente, incluso pueden llegar a morir. Es algo así como si los estranguláramos.

El problema radica en la carencia de células progenitoras viables —o células madre— en el corazón adulto capaces de regenerar el tejido dañado. Un grupo internacional de investigadores liderados por Nicola Smart y Sveva Bollini del Instituto de Salud Infantil de Londres, han identificado una proteína natural capaz de activar las células madre del corazón de ratones adultos y regenerar los cardiomiocitos para que reparen el daño producido por un ataque cardiaco según reportaron ayer en Nature.

(c) Olson Lab

Lo que hicieron Smart et al. fue demostrar que los corazones de ratones adultos aún conservan las células progenitoras cardiacas —células indiferenciadas que forman los tejidos musculares y de los vasos sanguíneos— en el epicardio (la parte más externa del corazón. Sin embargo, estas células se encuentran inactivas. Ellos pensaron que si se encontraba la forma de reactivarlas se podría regenerar el tejido dañado.

Durante el desarrollo embrionario, las células progenitoras del epicardio son la principal fuente de cardiomiocitos y es el gen Wt1 (gen supresor del Tumor de Wilms 1) el que se expresa durante este proceso, pero que se inactiva cuando el animal llega a ser adulto.

En el 2006, Smart et al. identificaron a la Timosina β4 como una proteína esencial para el desarrollo de los vasos coronarios, el crecimiento del epicardio, la restauración de la pluripotencia y la activación de la diferenciación de los fibroblastos, células del músculo liso y células endoteliales en ratones. Por otro lado,  la Timosina β4 actualmente se encuentra en fase de ensayos clínicos para el tratamiento y prevención de ataques cardiacos, ya que se ha demostrado que ayuda a sobrevivir a los cardiomiocitos y estimula el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos.

Por estas razones, los investigadores probaron si la Timosina β4 tenía la capacidad de reactivar el gen Wt1 en ratones adultos. Para ello, Smart et al. inyectaron pequeñas dosis de Timosina β4 en el corazón de un grupo de ratones durante una semana. Luego, los anestesiaron y ataron una de sus arterias para simular un ataque cardiaco.

Normalmente, el corazón adulto responde ante un ataque cardiaco a través de un modesto incremento en la expresión del gen Wt1. Sin embargo, esto no es suficiente como activar la regeneración de los cardiomiocitos. Pero, cuando se analizó los corazones de los ratones tratados con Timosina β4, Smart y sus colaboradores observaron que la expresión del gen Wt1 se activaba tan sólo dos días después del ataque cardiaco inducido, y los niveles fueron lo suficientemente altos como para activar las células progenitoras cardiacas y regenerar el tejido muscular cardiaco.

Los cardiomiocitos empezaban a formarse en el epicardio, pero al cabo de dos semanas, ya se habían infiltrado en la zona dañada. Por otro lado, las imágenes de resonancia magnética mostraron que los corazones de los ratones tratados con Timosina β4 tenían cicatrices más pequeñas y bombeaban mucho más sangre que los corazones de los ratones que no fueron tratados.

Sin embargo, el efecto de la Timosina β4 no es muy eficiente ya que menos del 1% de las células progenitoras cardiacas son transformadas en cardiomiocitos. Por esta razón, los investigadores se encuentran en la búsqueda de nuevas moléculas con efectos más potentes. Por lo pronto, la Timosina β4 ya se encuentra cerca de salir al mercado, sería muy recomendable que gente propensa a ataques cardiacos tomen dosis regulares de este compuesto porque el estudio también mostró que el efecto de la Timosina β4 era mayor si se administrada antes del ataque cardiaco.


Referencias:

Smart, N., et al. De novo cardiomyocytes from within the activated adult heart after injury. Nature [Advance Online Publication] doi:10.1038/nature10188 (2011).

Vía | Nature News & Science NOW.

07 junio, 2011

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Fusión y fisión de mitocondrias

Se cree que los procariotas aparecieron en el planeta hace unos 3,500 millones de años, mientras que los eucariotas lo hicieron hace unos 2,000 millones de años. Pero, si los procariotas llevan una ventaja de 1,500 millones de años a los eucariotas, ¿por qué ellos no son los organismos más complejos? La respuesta son las mitocondrias [Les recomiendo leer este artículo publicado en el blog].

mitocondriaTodos conocemos a las mitocondrias, si no las recuerdan, aquí se las presento. Tal vez la imagen que tenemos de ellas es que se encuentran diseminadas por toda la célula, aisladas unas de otras o, a lo mucho, reuniéndose en pequeños grupos. Sin embargo, esto no es así. En realidad, las mitocondrias son unos organelos muy dinámicos, que se encuentran fusionándose y dividiéndose constantemente, pero hasta ahora no se sabe a ciencia cierta que rol cumple este proceso.

Axel Kowald de la Universidad Humboldt de Berlín y Tom B. L. Kirkwood de la Universidad de Newcastle han desarrollado una teoría que trata de explicar la evolución y función que cumple la fusión y fisión de mitocondrias en las células según un artículo publicado el 6 de Junio en PNAS.

Las mitocondrias tienen su propio material genético, el cual codifica para las principales proteínas que conforman la cadena transportadora de electrones, que es donde se genera toda la energía —en forma de ATP— usada por las células para su desarrollo y funcionamiento. Sin embargo, durante la evolución del genoma mitocondrial, muchos de sus genes migraron hacia el núcleo de la célula, tal vez para reducir el conflicto entre las mitocondrias primitivas (simbiontes) y sus hospederos.

Debido a esto, muchas de las proteínas mitocondriales, que son expresadas en el núcleo y traducidas en el citoplasma, deben viajar grandes distancias hasta alcanzar a las mitocondrias que las requieran. Como cada célula tiene un gran número de mitocondrias, y cada una de ellas tiene sus propios requerimientos, la cual dependerá de su ubicación y actividad metabólica, se generará un grave problema de distribución de proteínas mitocondriales nucleares.

Por otro lado, durante la producción de energía en la matriz mitocondrial se generan las famosas especies reactivas del oxígeno (ROS: reactive oxygen species) o también conocidas como radicales libres, las cuales han sido involucradas con el envejecimiento celular. Los radicales libres pueden reaccionar tanto con el ADN (generando mutaciones) como con las proteínas y componentes de la membrana mitocondrial.

En las mitocondrias —al igual que en las bacterias— el material genético se encuentra asociado a las membranas, en una disposición similar a los nucleoides, para que la transcripción y la traducción se den de manera acoplada. Esto quiere decir que ni bien los genes de los complejos de la cadena transportadora de electrones se transcriben, ya se están traduciendo a proteínas y ubicando su lugar en la membrana matriz mitocondrial. Debido a esto, el ADN mitocondrial se encuentra constantemente atacado por los ROS, generando una gran cantidad de mutaciones.

Sin embargo, cuando se hicieron estudios del material genético de las mitocondrias de una misma célula, se dieron con la sorpresa que todas compartían la misma mutación. En otras palabras, era como si una de las mitocondrias mutantes se hubiera clonado desplazando a las mitocondrias sanas. Esto va en contra de lo que mencionamos en el párrafo anterior, donde cada mitocondria tendrá mutaciones diferentes ya que estas se dan al azar. Esto quiere decir que hay mutaciones que son más ventajosas que otras y se fijan en la población gracias a la selección natural.

Una posible explicación a esta extraña observación es la aparición de mutaciones que reducen la tasa de daño de la membrana mitocondrial generado por los radicales libres. Cuando la membrana mitocondrial se encuentra dañada se activa la degradación mitocondrial. Entonces, estas mutaciones reducirán la tasa de degradación mitocondrial y la selección natural se encargará de fijar esta mutación en la población de mitocondrias de una misma célula. Pero, para que esta hipótesis funcione, el genotipo debe estar asociado al fenotipo, algo que no se da cuando las mitocondrias se fusionan y todo sus materiales genéticos se mezclan al azar.

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Las hipótesis planteadas por Kowald & Kirkwood ayudan a responder muchas de estas interrogantes y contradicciones.

Para el primer caso, la fusión de mitocondrias ayudan a mejorar la distribución de las proteínas mitocondriales nucleares. Para un único juego de genes, es más fácil controlar los requerimientos de cientos de mitocondrias, si todas ellas se encuentran unidas actuando como si fueran un solo organelo, ya que de esta manera no habrá que diferenciar entre aquellas con bajas demandas de aquellas con altas demandas.

Pero, la fusión de mitocondrias trae como consecuencia que las mutaciones generadas por los ROS se acumulen, ya que el material genético de todas las mitocondrias que llegaron a fusionarse se mezclarán entre sí. Aquellos ADN mitocondriales que han sufrido de deleciones (pérdida de porciones del material genético) tendrán un genoma más chiquito, por lo tanto se replicarán más rápido, invadiendo y colonizando todo el interior de las mitocondrias fusionadas. Así que cuando las mitocondrias se dividan, la gran mayoría tendrá la misma mutación, dando respuesta a la extraña observación que comentamos párrafos atrás.

Para hacer frente a esta acumulación de mutantes, la mitocondria no tendrá más remedio que dividirse (fisionarse). Como las mutaciones afectan su capacidad de generar ATP y provocan daños en la membrana mitocondrial, al dividirse la súper mitocondria un organelos más pequeños, habrá muchos que saldrán defectuosos y terminarán por ser eliminados, junto al material genético que portan en su interior.

Sin embargo, otros organismos como los hongos y las plantas, aprovechan de la fusión de mitocondrias para reparar su ADN mitocondrial. Como las deleciones son bastante frecuentes, el sistema de reparación de errores puede usar como molde otra molécula de ADN mitocondrial que se encuentra dentro de las mitocondrias fusionadas, y así completar los nucleótidos que faltan en el genoma mutado. Por otro lado, también se pueden dar procesos de recombinación genética entre el material genético de cada una de las mitocondrias que forman parte de una misma célula.

Los autores mencionan que estas hipótesis también podrían ser aplicados a los cloroplastos, los cuales son los encargados de desarrollar la fotosíntesis en las plantas y algas, y al igual que las mitocondrias, poseen su propio material genético. Todas estas hipótesis teóricas fueron obtenidas mediante puro razonamiento, sin la necesidad de hacer pruebas experimentales y tomando algunas asunción es en base a estudios previos.


Referencia

ResearchBlogging.orgAxel Kowalda, & Tom B. L. Kirkwoodb (2011). Evolution of the mitochondrial fusion–fission cycle and its role in aging Proceedings of the National Academy of Sciences DOI: 10.1073/pnas.1101604108

06 junio, 2011

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Se identifican mutaciones asociadas a la leucemia linfocítica crónica

La leucemia linfocítica crónica (LLC) es un tipo de cáncer de sangre que se caracteriza por un aumento incontrolado de linfocitos B anormales, los cuales se diseminan por la sangre, los nódulos linfáticos y hasta puede alcanzar a otros órganos. Debido a que el conteo de linfocitos B normales disminuye, el sistema inmunitario se ve completamente afectado. Un grupo internacional de investigadores liderados por el Dr. Xose Puente de la Universidad de Oviedo, han encontrado una serie de mutaciones asociadas a la LLC según un artículo [Open Access] publicado ayer en Nature.

LLC

La LLC se caracteriza por ser de dos tipos dependiendo si los genes de las inmunoglobulinas (IGMV) están mutadas o no. Puente et al. primero tomaron cuatro muestras de células de pacientes con LLC—dos de cada tipo— y secuenciaron todo su genoma a través del Consorcio Internacional del Genoma del Cáncer identificando alrededor de 1000 mutaciones somáticas, el cual es un número mucho más bajo comparado con otros carcinomas.

De todas estas mutaciones, 46 de ellas cambiaban la secuencia proteica de 45 genes, los cuales no habían sido asociados a la LLC previamente. Estas nuevas mutaciones captaron el interés de los investigadores. De estos 45 genes, se analizaron 26 a profundidad, ya que estos llegaban a expresarse a ARN mensajero, por lo tanto, su probabilidad de tener algún efecto biológico es mayor.

Los investigadores analizaron estas 26 mutaciones en muestras de sangre de 169 pacientes, tanto con la LLC-IGMV mutada, como no mutada. Los resultados mostraron que habían 4 genes que presentaban las mutaciones de manera recurrente: notch1, xpo 1, myd88 y klhl6. Los dos primeros estaban asociados principalmente con el tipo LLC-IGMV no mutados, mientras que los dos últimos estaban asociadas con el tipo LLC-IGMV mutado.

notch1 está asociado a la difusión de las células B de los linfomas ya que posee una isoforma de la proteína NOTCH1 defectuosa pero mucho más estable, además esta relacionado con la expresión diferencial de 23 de los 45 genes mutados.

La mutación en myd88 también se encuentra asociada a otras neoplasias linfoides. Este gen participa en la expresión de las interleucina-1 (IL-1) y los receptores tipo Toll (TLR). Estas dos proteínas están directamente relacionados con la respuesta inmune. La mutación del gen myd88 provoca un incremento entre 5 y 150 veces más de receptores antagonistas a IL-1, IL-6 y quimiocinas. También hay una alta producción de citocinas lo que genera un secuestro de macrófagos y linfocitos T por parte de las células B cancerosas, promoviendo su supervivencia. Por otro lado, la expresión de los TLR también promueve la proliferación celular y las protege de la apoptosis (muerte celular programada). Si bien la LLC afecta a personas de edad avanzada, la mutación myd88 está asociada a casos de pacientes más jóvenes.

La exportina-1 es la encargada del transporte de proteínas y ARN mensajero desde el núcleo hacia el citoplasma. Al estar mutada, este proceso se ve afectado y la célula pierde su capacidad de generar los anticuerpos, deteriorando el sistema inmunitario.

Finalmente la mutación del gen klhl6 está involucrado con la maduración de los lifocitos B en los centros germinales (lugar donde se producen los linfocitos B y los anticuerpos). Este mutante también afecta al funcionamiento del sistema inmunitario.

Todos estos genes mutados generan un microambiente ideal para que las células B anormales se desarrollen y diseminen, así que los investigadores piensan que serían buenos candidatos para el desarrollo de exámenes genéticos que permitan detectarlos a tiempo. Sin embargo, la frecuencia de estas mutaciones en los pacientes con CLL no es tan alta, 12.2, 2.9, 2.4 y 1.8% para notch1, myd88, xpo1 y klhl6, respectivamente. Esta baja frecuencia no ayudaría mucho para el desarrollo de test genéticos ya que no se presentan en la mayoría de los casos.


Referencia:

ResearchBlogging.orgXose S. Puente, & et al. (2011). Whole-genome sequencing identifies recurrent mutations in chronic lymphocytic leukaemia Nature DOI: 10.1038/nature10113

04 junio, 2011

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Radio Sciencia—el primer podcast de ciencia del Perú

Hace algunos meses conversaba con Edmat Serrano —mas conocido como Edmar Física (por su blog)— sobre un tema en el cual tenemos intereses comunes: la comunicación científica en nuestro país, los problemas que genera su carencia y las posibles soluciones viables que podemos darle desde nuestras humildes posiciones.

Él me manifestaba su interés por desarrollar un programa de radio que hablara sobre ciencia (el proyecto más ambicioso que tiene); ya que es bastante molesto que personajes que hablan de cosas banales, tengan un espacio tan amplio en la radio… sí, en aquella donde “tu opinión importa”.

Una de las principales interrogantes que salió a la luz fue si ¿las radios locales estarían dispuestas a dar un espacio para un programa de ciencia?. Ciencia, no en el sentido estricto de la palabra, no una ciencia echa por científicos y para científicos, llena de tecnicismos y palabras casi impronunciables; sino una ciencia hecha para el público en general, una ciencia entretenida, interesante y emocionante, una ciencia en el sentido divulgativo, una ciencia fácil pero no superficial y simplista. Lamentablemente, la respuesta es que lo que no genera controversia, sensacionalismo, burla… no vende.

Edmat tuvo la idea de que este programa de radio naciera como un podcast (como una entrada de un blog pero en formato de audio). Los podcasts son bastante versátiles ya que puedes grabarlo y editarlo en cualquier momento, a diferencia de un programa de radio, que generalmente son en vivo y se deben tener dotes de locutor para hacerlo bien (buena voz, facilidad para hablar, fluidez, etc.). Los podcasts, por otro lado, facilitan la comunicación con los invitados y panelistas, ya que no se necesita de un estudio de grabación para hacer las entrevistas y debates, basta con tener un lugar tranquilo y grabar la conversación con un simple reproductor de audio.

Fue así que, después de algunos meses tocando puertas y desarrollando el formato del programa, Edmat sacó a la luz Radio Siencia, un proyecto de divulgación científica y cultural que busca acercar la ciencia a la gente.

radio

Edmat consiguió el apoyo del Dr. Modesto Montoya, reconocido físico peruano involucrado con el desarrollo de la ciencia en nuestro país, y del Dr. Agustín Zúñiga, investigador del Instituto Peruano de Energía Nuclear. Ambos simpatizaron con la propuesta de Edmat y lanzaron los dos primeros programas de radio Sciencia: “Un byte con la ciencia”, por Modesto Montoya y “Ventana a la ciencia” por Agustín Zúñiga.

Sin dudas, estamos dando los primeros pasos en comunicación científica en el Perú, este blog también trata de aportar su granito de arena. Sin embargo, lo que falta es el apoyo por parte de las instituciones involucradas con la ciencia. En el Perú contamos con una Red de Periodistas y Divulgadores Científicos que está bajo la dirección del mismo Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC), pero que no aprovecha de su posición para impulsar la comunicación científica en nuestro país. Si ellos mismos no apoyan este tipo de iniciativas, entonces ¿quién lo hará?

Todas las noticias científicas que aparecen en los  principales periódicos locales simplemente son un ‘copia y pega’ de agencias extranjeras, o malas traducciones hechas por periodistas que no tienen conocimientos básicos de ciencia y que comenten errores sumamente garrafales (cosas que he venido denunciando en “Cantinfladas de los periódicos locales”).

La cuestión es que no podemos quedarnos con los brazos cruzados y esperar que todo cambie de un día para otro. Estas pequeñas iniciativas con el tiempo se harán más grandes, así que esperamos que haya gente interesada en apoyar, de manera voluntaria, con estos proyectos. Obviamente, por ahora, meterse en el mundo de la comunicación científica no genera ninguna retribución económica, es más, muchas veces acarrea gastos, pero si no se ponen los primeros cimientos, siempre seguirá siendo así.

La satisfacción llega cuando vez que tu trabajo esta siendo leído o escuchado, cuando es compartido, retuiteado, votado, divulgado, meneado, diggeado, deliciousado, hasta pirateado, cuando vez que lo que haces le sirve a otras personas, cuando vez que en la tarea de un escolar o en el informe de un universitario está tu artículo, cuando recibes críticas y felicitaciones. Tal vez suene un poco idealista, pero esa es la forma como veo la divulgación científica. Así que espero que más gente sienta ese deseo de comunicar y enseñar a las personas ajenas a los temas científicos, la importancia que tiene y lo interesante que puede llegar a ser.

Así que felicito a Edmat por la iniciativa y esperemos que este pequeño proyecto siga creciendo.

02 junio, 2011

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Se encuentran nemátodos viviendo a más de 1Km bajo tierra

La vida no sólo se desarrolla en la superficie terrestre y en los océanos. A cientos de metros bajo tierra, en la zona conocida como subsuelo profundo, podemos hallar una gran cantidad de organismos unicelulares —principalmente bacterias y arqueas termofílicas— viviendo felices de la vida. Debido a las condiciones de este entorno (altas temperaturas, bajos niveles de oxígeno y altas presiones), las posibilidades de encontrar organismos más complejos es prácticamente nula. Sin embargo, un grupo de investigadores liderados por el Dr. Gaëtan Borgonie, reportaron haber encontrado nemátodos habitando zonas entre 0.9 y 3.6Km de profundidad según un artículo publicado ayer en Nature.

mephisto

A pesar que los Eucariotas, Bacterias y Arqueas viven juntos en casi todos los rincones de la Tierra, a medida que uno empieza a adentrarse en el subsuelo, la cantidad de eucariotas va disminuyendo. A 200m de profundidad hay de 0.1 – 10 eucariotas por gramo de suelo, principalmente hongos, algas y amebas; pero esta cantidad se reduce a tan sólo 0.01 – 1 hongo por mililitro cuando se alcanza los 450m de profundidad, en las fracturas del subsuelo llenas de agua.

Borgonie et al. tomaron muestras del agua que había en las perforaciones hechas en las minas de oro de Sudáfrica (país donde se encuentran las minas más profundas del planeta), encontrando unos nemátodos —nunca antes descritos— viviendo a 1.3 Km de profundidad. El estudio de ADN reveló que estos nemátodos pertenecían al grupo de los Halicephalobus, por lo cual fueron nombrados como H. mephisto*. 

Mephisto hace referencia al demonio Mefistófeles, ‘el señor del inframundo’, que deriva del vocablo pseudo-griego que significa “el que no ama la luz”.

El tamaño de este pequeño nemátodo es bastante similar a sus parientes de la superficie, miden tan sólo ~0.5mm, de forma muy alargada con una cola extensa. Este pequeño animalito es bastante resistente a pesar de su simplicidad, es capaz de soportar altas temperaturas, así que no sería extraño que habite estas zonas.

mefisto

Los investigadores también tomaron muestras de otras perforaciones ubicadas en otras minas de Sudáfrica. Las muestras se obtuvieron de profundidades entre 0.5Km y 3.6Km. Para descartar que la presencia de nemátodos se deba a algún tipo de contaminación con organismos de la superficie, los investigadores también tomaron muestras del suelo alrededor de las perforaciones y del agua que usa la mina para excavar estos profundos pozos. Los resultados fueron muy alentadores: ninguno de los dos tenía ni un nemátodo, aunque si había presencia de otros microorganismos formando biopelículas.

Al analizar las muestras de otras minas, Borgonie y sus colaboradores encontraron otras dos especies más de nemátodos: Plectus aquatilis y un espécimen desconocido del orden Monhysterida. Pero uno de los descubrimientos más notorios se dio en la mina de oro Tau Tona, donde los investigadores encontraron, a 3.6Km de profundidad, muestras de ADN de un cuarto grupo de nemátodos.

Cada nemátodo se alimentan de unas 10,000 bacterias al día. Debido a la densidad poblacional microbiana que hay en el subsuelo (~1010 – 1012), los nemátodos tendrían asegurada la comida por unos 30,000 años. Así que es esta asociación de los nemátodos con las biopelículas las que les permiten vivir a estas profundidades.

Gracias a este trabajo, los horizontes donde podemos encontrar vida compleja se han expandido mucho más, incluso llegando a cientos de metros de profundidad. Esto podría abrir las puertas para cambiar las estrategias de búsqueda de vida en otros planetas, equipando a las sondas espaciales de potentes taladros que permiten ver que hay en las profundidades del subsuelo marciano, o en una de las lunas de Saturno conocida como Encelado.


Referencia:

ResearchBlogging.orgG. Borgonie, A. García-Moyano, D. Litthauer, W. Bert, A. Bester, E. van Heerden, C. Möller, M. Erasmus, & T. C. Onstott (2011). Nematoda from the terrestrial deep subsurface of South Africa Nature, 474, 79-82 DOI: 10.1038/nature09974

01 junio, 2011

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¿Por qué la precisión de la traducción es mayor en las eucariotas que en las procariotas?

Todos sabemos que el ADN codifica los genes, los cuales son transcritos a un intermediario —el ARN mensajero (ARNm)— que lleva dicha información a los ribosomas, para que sean decodificados y traducidos a proteínas, el producto final de la expresión genética. Pero, en esta visión general del principal proceso que realizan las células, no se menciona la importancia que tiene el ARN de transferencia (ARNt), quien es, a final de cuentas, el que transporta los aminoácidos (aa) y lee el código genético presente en el ARNm.

El ARNt es una molécula muy interesante. Está compuesta también de nucleótidos —unos 76 para ser exactos. Todos los ARNt son prácticamente idénticos, la única diferencia que hay entre ellos es una secuencia de tres nucleótidos ubicados entre las posiciones 34 y 36 conocido como anticodón. En total son 64 ARNt diferentes, los cuales portan cada uno de los 20 aminoácidos esenciales para las células (a excepción de tres que no portan ningún aminoácido, que son los que detienen el proceso de traducción).

Imagen: Universidad de Valencia

Que todos los ARNt sean prácticamente idénticos genera un gran problema. Las enzimas encargadas de cargar al ARNt con su respectivo aminoácido —las aminoacil-ARNt-sintetasa (aaARNts)— deben ser sumamente específicas (quizás sean las enzimas más específicas de los seres vivos) ya que deberán reconocer tan sólo una pequeña región de tres nucleótidos para saber qué ARNt es y qué aminoácido debe portar consigo. Cualquier error a este nivel traería graves consecuencias para la célula, ya que la proteína generada será defectuosa o dañina, debido a que su secuencia de aminoácidos no es la indicada.

Las bacterias, al ser unos organismos relativamente simples, tienen pocos genes. Por otro lado, el tamaño promedio de sus proteínas (~300aa) es menor comparado con el tamaño de las proteínas de los eucariotas (~500aa) quienes, además, tienen muchos más genes. Es por esta razón que la tasa de error en la síntesis de proteínas debe ser menor en las eucariotas que en las procariotas.

La precisión de la síntesis de proteínas está determinado tanto por la acción de las aaARNts al momento de cargar el aminoácido al ARNt (acilación), como por el emparejamiento del codón con su anticodón complementario en los ribosomas, para así poder formar el enlace peptídico.

El proceso es relativamente sencillo (ver figura inferior). Primero el ARNt es cargado con su respectivo aminoácido gracias a la acción de la aaARNts. Luego, el ARNt-acilado se une al complejo proteico EF-Tu-GTP para que sea transportado hasta el sitio A del ribosoma. Una vez aquí, si el ARNt reconoce su codón complementario, el GTP se hidroliza liberando Pi (fósforo inorgánico). Si el ARNt no reconoce su codón complementario, es expulsado para dejar libre el espacio para que ingrese el ARNt correcto. En algunos casos, un ARNt puede reconocer un codón parecido a su codón complementario (codón ‘casi afín’). Cuando ocurre esto, el ribosoma tiene un mecanismo que corrige estos errores conocido como ‘proofreading’, quien se encarga de expulsar al ARNt mal emparejado.

traduccion

Pero, ¿qué hace que en los eucariotas el proceso sea más preciso que en procariotas? Uhm, es una pregunta interesante. Primero, debemos enfocarnos en las diferencias que hay entre los componentes involucrados en la traducción. Si bien los ribosomas de los eucariotas y procariotas funcionan casi de la misma manera, el de los eucariotas es mucho más grande y complejo (tiene más proteínas y ARN ribosomales). Pero, esto no es suficiente para explicar la diferencia en la precisión de la traducción, ya que el reconocimiento de los codones y la formación de los enlaces peptídicos se da de la misma manera.

Fue así que investigadores de la Universidad Thomas Jefferson y la Universidad de Pensilvania encontraron que las diferencias estaban precisamente a nivel de los aaARNts y los ARNt, según reportaron ayer en Nature Communications.

Primero los investigadores observaron que las aaARNts de una bacteria no podían acilar los ARNt de una eucariota; pero, la aaARNts de una eucariota si podían acilar los ARNt de una bacteria. Bastante raro ¿cierto?. Esta observación indicaba que habían factores específicos en las eucariotas que ponían una barrera bioquímica a la enzima de la bacteria y, tal vez, son estos factores los que están involucrados directamente con la gran precisión en la síntesis de proteínas de las eucariotas.

Fue así que los investigadores compararon la CysARNts —la encargada de cargar la cisteína al ARNt— de la archiconocida E. coli (eCysARNts ) con la versión humana (hCysARNts). Liu et al. observaron que la versión humana tenía tres extensiones más que  no estaban presentes en la versión bacteriana. Una de estas extensiones se ubicaba cerca a la región C-terminal*, por eso la llamaron CTE (C-terminal extension), la cual era conservada en todos los eucariotas.

*El punto donde se inicia la proteína es la N-terminal y donde termina la proteína es la C-terminal.

Cuando fusionaron esta región CTE de la versión eucariota a la versión bacteriana, la enzima fue capaz de acilar el ARNt humano. Esto quiere decir que esta región es la que ponía la barrera para que la eCysARNts no pueda cargar la cisteína a un ARNt de una célula eucariota. Pero, ¿esto será suficiente para mejorar la precisión de la traducción de proteínas en procariotas? No, aún no es suficiente.

cys-tRNA

Otra diferencia importante se da a nivel del ARNtcys. Si bien el residuo U73 —el más importante porque permite que la CysARNts pueda cargar la cisteína al ARNt— está presente tanto en el ARNt humano (ARNth) como en el de E. coli (ARNte), hay otros dos residuos que son diferentes. En el ARNth tenemos la G37 y el núcleo G15-C48; mientras que en el ARNte tenemos la A37 y el núcleo G15-G48 (ver figura).

ARNtcys

Los investigadores identificaron a G37 como el principal factor en la precisión de la traducción de proteínas en eucariotas. Cuando mutaron el ARNte, cambiando su A37 por un G37 (tal como el ARNth), la precisión de la traducción aumentó hasta 50 veces, siempre y cuando se usara la hCysARNts (versión humana de la enzima) o la eCysARNts-CTE (versión bacteriana con la región CTE fusionada).

Liu et al. descubrieron que este aumento en la precisión se debía a cambios en la estructura química del nucleótido en la posición 37, la cual favorecía su selectividad por el ribosoma, siempre y cuando el nucleótido de la posición 37 sea una G. Además, el residuo G37 se encuentra en una región del ribosoma que es bastante densa e interacciona con tres nucleótidos conservados del ARN ribosomal 16S. Si el G37 es cambiado por cualquier otro nucleótido, esta interacción se rompe y los cambios estructurales provocan una redistribución de las cargas eléctricas afectando drásticamente la precisión de la decodificación del codón. Pero, la G37 sólo es reconocida si está presente la CTE en la aminoacil-ARNt-transferasa. Al parecer, la enzima sigue interactuando con el ARNt mucho después de haber cumplido con su función.

Para terminar, si bien la precisión en la traducción de proteínas de bacterias no es tan alta como en las eucariotas, es lo suficientemente buena como para que este proceso se de sin errores, gracias a que el tamaño promedio y el número de proteínas de las bacterias es menor que en las eucariotas. Sería un gasto de energía en vano desarrollar una extensión tipo CTE.

Por otro lado, los investigadores observaron que cuando la eCysARNts se fusionaba con la CTE humana, el tiempo que tomaba en acilar los ARNt era más prolongado y, debido al tiempo de división de las bacterias (que es sumamente corto), sería una gran desventaja.

Cabe recordar que las mitocondrias, las cuales tienen su propio material genético, también tienen un mecanismo de traducción similar al de las bacterias, o sea, las aminoacil-ARNt-sintetasa mitocondriales, las cuales se sintetizan en el núcleo de la célula, carecen de la extensión CTE y los ARNt no tienen el residuo G37 sino el A37. Esta es una buena estrategia para evitar que los aaARNts empiecen a acilar los ARNt que se encuentran en su camino desde el núcleo hacia las mitocondrias.


Referencia:

ResearchBlogging.orgCuiping Liu, Howard Gamper, Hanqing Liu, Barry S. Cooperman, & Ya-Ming Hou (2011). Potential for interdependent development of tRNA determinants for aminoacylation and ribosome decoding Nature Communications DOI: 10.1038/ncomms1331

Resumen del IV Carnaval de Biología

Durante el mes de Mayo, este humilde blog fue anfitrión del IV Carnaval de Biología, el cual contó con 15 historias fantásticas de las cuales presento aquí un breve resumen.

carnaval_biologia

El primer aporte llegó desde Centroamérica, precisamente de El Salvador, donde Luis Luna nos muestra como extraer ADN de manera casera, por qué las fresas son las ideales para esta actividad y cual es la función de cada uno de los componentes usados en el experimento… Creo que los niños de hoy en día ya están preparados para hacer ensayos como éste en el kínder o en los primeros años del colegio.

¿Cuál es la ballena más pequeña?… Para responder a esta pregunta, primero debemos saber a quiénes considerar como ballenas… ¿será a todos los cetáceos? ¿sólo al grupo de misticetos?… @altatoron (Germán Fernández) nos tiene la respuesta desde El Neutrino.

Si la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los EEUU hubiera tenido en su staff de profesionales a un par de biólogos, uno especializado en biogeografía y otro en teledetección, habrían dado con el escondite de Bin Laden, tal vez, un par de años atrás… ¿Cómo?… @ramiroaznar nos lo explica en La brújula de Ulises (@brujulaulises)

Para los que ven House, esta entrada les gustará, ya que @jmmulet nos hace un recuento de todos las herramientas para el diagnóstico de enfermedades, desde los Rayos X y las Resonancia Magnética, hasta los métodos actuales que involucran los genes, proteínas y ciertos metabolitos asociados a diferentes patologías.

Ante la crisis energética mundial y donde los combustibles a base del bioetanol y el biodiesel no han logrado posicionarse en el mercado —a excepción de Brasil— debido a que las áreas de cultivo destinadas para la alimentación pueden llegar a competir con las destinadas a energía, las algas entran como una buena fuente de aceites para la producción de biodiesel. Según comenta @Ser__vivo, las algas pueden producir bastante más aceite por superficie que cualquiera de los cultivos agrícolas.

La ciencia de la mula Francis nos hace una bonita reseña del descubrimiento de uno de los hitos de la biología celular y molecular, que permitió el desarrollo de la biotecnología y la ingeniería genética tal como hoy la conocemos, se trata de la regulación genética.

Se supone que nuestro sistema inmune debe funcionar para protegernos de las infecciones, pero, esto a veces no ocurre. @Raven_neo nos explica cómo la Salmonella ve favorecida su virulencia cuando los receptores tipo Toll, al detectar la presencia del patógeno, acidifican el lisosoma.

Alguno ha visto la película “The Thing” (“La Cosa”)? Bueno, yo no, pero después de leer la entrada en @FCF_el_blog lo hice. Lo bonito de la buena ciencia ficción es que las historias pueden ser posibles —aunque de manera forzada— y hasta científicamente demostrables. Aquí una explicación de las extraordinarias características genéticas y evolutivas de La Cosa.

Manuel Sánchez en Curiosidades de la Microbiología, nos explica por qué iba un pequeño calamar a bordo de la última misión del Endeavour. ¿Afectará en algo la falta de gravedad en la simbiosis de este calamar con su bacteria bioluminiscente?

Y ya que estamos hablando de bioluminiscencia, ¿qué relación puede haber entre el fútbol, Mozart y un hongo bioluminiscente? Para saberlo, no debes perderte la entrada de José Manuel López Nicolás en Scientia.

@biogeocarlos nos trae, una vez más, su tradicional Biocabulario, esta vez sobre Biotecnología.

Muchas veces, los documentales, doblados o subtitulados al español, cometen graves errores en la traducción de nombres de organismos o grupos de ellos, tal vez por no pedir la asesoría de un experto o conocedor del tema. @altatoron nos comenta lo que vio escuchó en uno de los episodios de la serie de documentales de la BBC, “Planeta Azul”.

¿Cómo hace una única célula —zigoto— para convertirse en un organismo completo? La respuesta está en los genes de efecto materno. En @Muertedeunacaro no explican la importante función de uno estos genes, conocido como Mater.

Alguna vez, mientras disfrutaban del delicioso sabor de las almendras, ¿les tocó una sumamente amarga? Nuevamente @altatoron se hace presente para explicarnos a qué se debe… [cuidado, que comer muchas de estas almendras amargas te puede llevar a la muerte].

Manuel Sánchez nos cuenta cómo él y sus colegas del Laboratorio de Micología de la UMH lograron identificar el hábitat natural en Europa de una levadura patógena conocida como Cryptococcus gattii a través de la historia de Weber, un hurón que fue la clave para dicho descubrimiento.


De esta manera, quiero agradecer a todos los que participaron en el presente carnaval, el cual poco a poco va ganando nuevos seguidores y colaboradores. Ahora, no me queda más que ceder la posta a @eroyuela (en Feelsynapsis) quien se hará cargo de la V Edición del Carnaval de Biología durante el presente mes.

Nos vemos!