04 diciembre, 2010

Qué pasaría si todos los elementos de la tabla periódica los mezclamos?

Llegó el fin de semana, así que es día de hablar de cosas más curiosas. ¿Alguna vez se hicieron esa pregunta?… El de combinar a todos los elementos químicos en un mismo lugar para obtener una súper-molécula o una molécula tipo Frankestein. La verdad es algo muy difícil de hacer, no basta con coger todos los elementos y ponerlos dentro de una caja para después agitarla y así forzarlos a mezclarse y que formen enlaces. Dependerá mucho de la cercanía de los átomos y sus reactividades.

Por ejemplo, el Oxígeno es un elemento muy reactivo, si se encuentra con un Carbono formará el monóxido de carbono (CO), si se encuentra con un Hidrógeno formará un hidróxido, o sea, cada mezcla que hagas te dará un compuesto diferente, nunca obtendrás la misma porque dependerá del azar qué átomo se encuentra más cerca a otro, y si este es capaz de reaccionar con él. Otro inconveniente es que el nitrógeno es un gas inerte, y no tiende a reaccionar con nada, lo mismo ocurre con los gases nobles.

Entonces, si no quieren por las buenas que les parece por las malas.

Elevamos la temperatura de tal manera que todos los elementos se encuentren en su estado gaseoso y los metemos dentro de un recipiente. La energía cinética de los elementos en estado gaseoso favorecerá los choques entre ellos y la formación de enlaces y reacciones. Nadie ha intentado hacer este experimento antes, por ser algo peligroso. El Oxígeno con el Potasio o el Litio reaccionan de manera explosiva, provocando una ignición y el fin del experimento. Además, recordemos que los elementos químicos a partir del Radio (Z=88) empiezan a ser radiactivos; la mezcla gaseosa e incandescente, sería además, radiactiva! Si llegamos a aspirar ese gas, díganle adiós a su vida, o por lo menos, digan bienvenido al cáncer de pulmón. Además, encender Plutonio no sería una muy buena idea ya que este elemento es el principal combustible de las bombas nucleares.

Y que tal si usamos un acelerador de partículas y las hacemos colisionar a todas juntas en un punto, ¿crearíamos un frankestein-átomo? En primer lugar necesitaríamos un LHC para acelerar cada uno de los átomos al 99.99% de la velocidad de la luz, y luego hacer que los átomos acelerados por los 108 LHC sean colisionados en un sólo punto. Pero, según el químico teórico Mark Tuckerman sólo obtendríamos una masa plasmática de quarks (partículas que conforman los protones y neutrones) y gluones (partícula elemental que porta la energía de interacción nuclear fuerte, o sea la que pega los quarks para formar los protones y neutrones)

En conclusión, sería un escenario sumamente aburrido, donde lo único que obtendremos es una mezcla de CO2, gases nobles y Nitrógeno (todos ellos imperceptibles) y un precipitado de metales en sus estados puros, a lo mucho algunas sales de ellos, o sea, un poco de tierra.

Vía PopSci.

Imagen: Flickr (@stokoe)

03 diciembre, 2010

Música desde el Gran Colisionador de Hadrones (LHC)

Si les pregunto ¿cómo se imaginan que son los investigadores que trabajan en el LHC del CERN, el Laboratorio de Física de Partículas más avanzado del mundo? Seguro me dirán que son unos tipos viejos, calvos, sumamente aburridos y, quizás, hasta tocados de la cabeza; pero, siento desilusionarlos, este prejuicio sobre aquellos científicos está muy alejado de la realidad – aunque siempre habrán algunos que se mantengan fieles a este arquetipo.

El Experimento ATLAS, es donde se encuentra uno de los detectores de las partículas liberadas durante el choque frontal de los protones a velocidades cercanas a la de la luz. Este experimento pretende revelar y unificar las fuerzas más elementales que rigen el universo, así como responder algún día como se originó las masa, si es que existen dimensiones extras en el espacio, o evidencias de la existencia de la materia oscura.

Los científicos, ingenieros y técnicos que forman parte del experimento ATLAS, han sacado a la venta un CD doble y un DVD llamado RESONANCE, el cual incluye canciones de todos los géneros, que van desde la música clásica hasta el heavy metal. Acabo de escuchar algunos de sus demos y la verdad son muy buenos. ¿Quién iba a pensar que unos científicos que trabajan en un acelerador de partículas de 27Km a 100 metros bajo Tierra, usen su tiempo libre para formar sus grupos musicales?

Por si fuera poco, el dinero que recaudarán de la venta de estos CDs será donado a una organización benéfica llamada Happy Children's Home que dirige un orfanato en la ciudad de Pokara, Nepal.

Si quieres bajarte alguna de sus canciones, simplemente tweetea su anuncio o compartela en tu Facebook y te aparecerá un link secreto del cual podrás bajar algunas canciones completamente gratis.

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Como vio XKCD el anuncio de la NASA sobre las bacterias del arsénico

Todos comentan la gran expectativa que generó la NASA durante la semana por el anunció que dio el día de ayer. Muchos se sintieron desilusionados ya que esperaban que por fin se confirme la vida extraterrestre, específicamente en Titán (¿?). La gran desilusión fue porque sólo vieron a unas insignificantes bacterias que no morían si eran alimentadas con arsénico. Sin embargo, para un biólogo si que este fue un gran descubrimiento ya que cambia nuestra percepción de una vida basada en seis átomos elementales, donde uno de los más importantes podría ser reemplazado por uno análogo.

Pero, como la NASA había generado tanta expectativa, y muchos medios de comunicación no respetaron el embargo del anuncio (el embargo se refiere a que los medios de comunicación tienen la información antes de publicarse o anunciarse para que puedan elaborar sus respectivas notas, pero deben respetar la fecha y hora en que pueden liberar esa información), la NASA no sabía como hacer el anuncio más interesante, así que siguieron unos consejos…

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- Nuestro descubrimiento del ADN basado en el arsénico es bastante bueno, pero estos periodistas esperan que digamos que hay vida en Titán. Nuestra conferencia de prensa será una gran decepción.


- Bueno, necesitamos hacerlo más emocionante para ellos. ¿Cómo se hace más entretenido un evento?

 

- Uhmm… No lo se. Soy muy malo para fiestas. Con música, podría ser?

 

- Según WikiHow, puedes servir un coctel y entremeses referentes al tema del evento. Bastante fácil!

Vía XKCD.

02 diciembre, 2010

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Se identifica una bacteria que puede reemplazar el fósforo por el arsénico

Hasta hoy creí que el trabajo realizado por Craig Venter era lo más resaltante del año en el ámbito de las ciencias de la vida; sin embargo, el artículo que salió publicado hoy en Science es para mí uno de los descubrimientos más sobresalientes de la historia de la biología, tal vez comparado con la revelación de la estructura del ADN en 1953 o el secuenciamiento del genoma humano en el 2001. Esto debido a las profundas implicancias que traerá consigo en la evolución de la vida.

Desde el colegio nos enseñaron que la vida se rige principalmente en 6 átomos elementales: carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo y azufre; ya que con ellos podemos construir todas las biomoléculas que componen a un organismo vivo. El fósforo forma parte importante de las moléculas que componen las membranas celulares o citoplasmáticas (fosfolípidos), también de muchas proteínas y enzimas (kinasas, fosfolipasas), intermediarios de los azúcares de vías metabólicas tan importantes como la glucólisis, así como de moléculas que almacenan o transportan energía en sus enlaces (ATP, NADP+, FADP+), y sin dejar de lado a la base de la información genética, el ADN.

Teóricamente, algunos átomos que forman parte de muchas biomoléculas pueden ser reemplazados por átomos análogos, por ejemplo: en los moluscos e insectos es el cobre y no el hierro quien transporta el oxígeno en su sangre, otro trabajos han demostrado que se pueden cambiar ciertos cofactores como el molíbdeno y zinc por tungsteno y cadmio, respectivamente.

atomosEl arsénico es un análogo del fósforo, está ubicado justo debajo de él dentro de la tabla periódica. Además, poseen un radio atómico similar y una electronegatividad casi idéntica. La forma del fósforo biológicamente activa es el fosfato (PO43-), cuyo análogo es el arsenato (AsO43-). Fisicoquímicamente, las dos moléculas se comportan de la misma manera en un ser vivo, es por esta razón que el arsénico es un elemento sumamente tóxico, ya que reemplaza al fósforo en los primeros pasos de muchas vías metabólicas, pero en pasos avanzados ya no puede ser compatible debido a las diferencias en sus reactividades: las biomoléculas del fósforo son mucho más estables que las de arsénico. Pero, si se encuentra un ser vivo capaz de lidiar con este problema, ¿sería capaz de usar el arsénico en vez del fósforo?. Esta pregunta fue resuelta por un grupo de investigadores norteamericanos del Instituto de Astrobiología de la NASA, liderados por la Dra. Felisa Wolfe-Simon.

Lo que hicieron Wolfe-Simon et al. para probar su hipótesis fue ir al Lago Mono en California a recoger muestras de microorganismos. Este lago es extremadamente salino y alcalino, su pH es superior a 9 y posee altas concentraciones de arsénico disuelto (~200uM). Luego, colectaron una muestra del sedimento del lago y lo llevaron al laboratorio para usarlo como inóculo.

Prepararon medios de cultivo compuesto de glucosa (nutriente), vitaminas, algunos metales (cofactores de enzimas), diferentes concentraciones de arsenato (100uM a 5mM), pH de 9.8, pero nada de fosfatos ni otros suplementos orgánicos comúnmente usados en un medio de cultivo (extracto de levadura o peptona). Inocularon las muestras de sedimentos y esperaron enfocándose en el medio de cultivo con 5mM de arsenato y vieron que empezaron a crecer colonias de microorganismos. Esas colonias fueron separadas en placas petri con medio de cultivo nuevo. Una vez aislados procedieron a determinar sus tasas de crecimiento con fósforo y sin fósforo y luego procedieron a secuenciar una región de su ADN para ver a que especie correspondía.

Los análisis genéticos demostraron que era miembro de la familia Halomonadaceae, a la cual nombraron GFAJ-1. A pesar que la tasa de crecimiento fue mayor usando fosfato que arsenato, los científicos demostraron que la bacteria podía crecer sólo con arsenato. Sin embargo, cuando midieron las concentraciones basales de fosfatos en el medio con arsenato, esta era de 3.1uM, debido a las impurezas de los reactivos. Entonces pensaron que tal vez el crecimiento se debía a esta pequeña cantidad de fosfatos en el medio. Pero, al hacer cultivos sin fosfato ni arsenato, observaron que no hubo crecimiento, con esto demostraron que las bacterias en el medio con arsenato, no crecían gracias a las trazas de fosfato encontradas en el medio.

Luego procedieron a ver como eran morfológicamente y si había alguna diferencia entre las que crecían con fosfato y las que crecían con arsenato. Tras verlas bajo el microscopio electrónico, observaron que las bacterias que crecían con arsenato (C) era ligeramente más grandes, con un volumen intracelular 1.5 veces mayor que las que crecían en fosfato (D), esto se debía a que tenían una estructura tipo vacuola muy grande dentro de ellas (E).

bacterias_arsenato

Ahora, el siguiente paso era saber a cuánto y dónde estaba el arsénico dentro de las bacterias. Para esto usaron técnicas cuantitativas avanzadas como la ICP-MS (una variante de la espectrometría de masas). Con este equipo determinaron que el arsénico correspondía al ~0.2% del peso seco de la bacteria, mientras que el fosfato sólo el 0.02% en bacterias que crecieron arsenato, comparado con el ~0.54% en las bacterias que crecieron con fosfato. Los investigadores creen que la concentración de arsénico debe ser mayor ya que, debido a su inestabilidad, pudo haberse perdido durante las centrifugaciones y lavados.

Luego, para saber donde estaba el arsénico usaron el arsenato marcado con un isótopo radiactivo del arsénico (73AsO43-). Los científicos encontraron radiactividad en proteínas (~75%), pequeños metabolitos y lípidos (una muy pequeña fracción), y ADN (~10%). Entonces, para ver si el ADN estaba conformado por arsénico en vez de fósforo hicieron unos pequeños cálculos: (un poco de matemáticas)

El genoma de GFAJ-1 tiene 3.8 millones de pares de base, o sea, ~7.5x106 átomos de fósforo que es igual a 12.5x10-8 moles de fósforo, los cuales pesarían unos 0.39fg. La bacteria tenía un total de 9fg de fósforo, por lo tanto, aproximadamente sólo el ~4% del total del fósforo esta asociado al ADN.


OJO: No se considera el ARN porque las bacterias fueron colectadas en la fase estacionaria, donde la expresión de los genes se reduce al mínimo, sólo los genes esenciales se expresan.

 

Entonces, si el arsenato reemplaza al fosfato en el ADN, deberíamos encontrar casi las mismas fracciones y según los resultados de los investigadores, son consistentes con las estimaciones. El ADN de la bacteria estaba hecho de arsénico!

Además, como el arsenato cumple la función del fosfato, sería lógico pensar en encontrar arsénico en moléculas elementales como en la proteínas fosforiladas, NADH, ATP, Acetil CoA y otros intermediarios de las vías metabólicas; si bien no se ha demostrado esto, la presencia de arsénico en el ADN es una prueba suficiente para pensar que también las otras moléculas han reemplazado al fósforo por el arsénico.

Para corroborar la presencia de arsénico en el ADN, los investigadores extrajeron el ADN de las bacterias y lo purificaron en un gel de electroforesis para analizarlo por el ICP-MS. Los resultados mostraron que la mayor proporción del ADN estaba compuesto de arsénico en las bacterias que crecieron con arsenato.

Finalmente, caracterizaron químicamente al arsénico presente en las bacterias usando un sincrotrón de rayos X, que usa un acelerador de partículas para generar rayos X y con estos analizar los enlaces químicos y sus distancias en base a la absorción de la radiación o la desviación de los mismos, ya que cada enlace y cada estado químico afecta de una manera singular a los rayos X. De esta manera identificaron que el estado de oxidación del arsénico era de +5 [As(V)] y no encontraron rastros de As(III). Además, las distancias de los enlaces de As-O y As-C fueron consistentes con las distancias obtenidas en la estructura cristalina del ADN. Esto quiere decir que, en base a los datos obtenidos con lo rayos X, la disposición del arsénico en la armazón del ADN es igual a la disposición encontrada normalmente de los grupos fosfato. Así que, esto aumenta las probabilidades de que otras biomoléculas también usen el arsénico en vez del fósforo.

Como conclusión, la cepa GFAJ-1, crece normalmente con fosfato, hasta lo hace mejor que con arsénico, pero de alguna manera puede lidiar con la reactividad del arsénico y usarlo en vez del fósforo para formar las biomoléculas elementales que le permiten vivir normalmente. Tal vez la clave sea esa gran estructura tipo vacuola, la cual es rica en poli-β-hidroxibutirato quien forma un ambiente no acuoso donde los enlaces O-As(V)-C sean mucho más estables.

Las implicancias de este trabajo son enormes, imagínense saber que un organismo puede vivir con un elemento considerado sumamente tóxico, reemplazando a un elemento esencial. Tal vez otras condiciones ambientales puedan promover el uso de otros átomos análogos para formar organismos vivos, esto incrementa las posibilidades de encontrar vida fuera de nuestro planeta, tal vez sin ser similar a la nuestra, sino compuesta por otros elementos químicos. Aún no comprendemos como funciona la vida en la Tierra, hasta que eso suceda, no podremos entender la vida fuera de nuestro planeta, porque estoy seguro que la hay.

Referencia:

ResearchBlogging.orgWolfe-Simon, F., Blum, J., Kulp, T., Gordon, G., Hoeft, S., Pett-Ridge, J., Stolz, J., Webb, S., Weber, P., Davies, P., Anbar, A., & Oremland, R. (2010). A Bacterium That Can Grow by Using Arsenic Instead of Phosphorus Science DOI: 10.1126/science.1197258

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La pérdida de biodiversidad ¿aumenta o disminuye la aparición y transmisión de enfermedades infecciosas?

Es una pregunta interesante y hasta un poco paradójica ya que, un aumento de diversidad también significa un aumento de los organismos patógenos, hospederos y vectores; pero, según un estudio publicado hoy en Nature, es la pérdida de la biodiversidad quien aumenta la emergencia de nuevas enfermedades o la transmisión de las ya existentes. Felicia Keesing et al. hicieron una amplia revisión de diversos casos de enfermedades infecciosas que, de alguna manera, se han visto afectadas por la pérdida de biodiversidad.

Debemos recordar que las biodiversidad no sólo se refiere a la cantidad de especies de organismos que habitan una determinada región – incluyendo los microbios –, sino también incluye la diversidad genética y la diversidad de ecosistemas. Obviamente, las actividades humanas han promovido la pérdida de mucha biodiversidad a través de la explosión demográfica y el uso de muchos ecosistemas para la agricultura.

En la naturaleza, todas las especies se relacionan, ya sea de manera directa o indirecta , ninguna puede estar aislada de las demás y “vivir en su propio mundo”. Por esta razón, la pérdida de biodiversidad tiene un gran efecto en la interacción entre especies, incluyendo los patógenos, sus hospederos y sus vectores.

Pero, la pérdida de la biodiversidad ¿cómo puede incrementar la transmisión e incidencia de enfermedades infecciosas? Les explicaré con un ejemplo común.

Digamos que un parásito que afecta a los humanos, es transmitido a través de los mosquitos. Sin embargo, el reservorio natural de este parásito – donde ponen sus huevos y se desarrollan sus larvas – son las aves que viven en un determinado lago. Los mosquitos al picar a estas aves se infectan con los parásitos ya desarrollados y los transportan a las ciudades, infectando a los humanos, también al picarlos. ¿Qué pasaría si empezamos a perder diversidad de aves? Puede ocurrir lo siguiente:

 

En el mejor de los casos, podemos perder aquellas especies de aves donde el parásito se desarrolla de manera óptima, por lo tanto, se reducirá la población o su aptitud biológica (Fitness), otro caso puede ser que se pierdan las especies de aves por las cuales los mosquitos tienen mayor afinidad, así que los mosquitos picarán menos aves y transportarán menos parásitos. En ambos casos se reducirá la incidencia de la enfermedad. Pero, en el peor de los casos, las especies de aves que se pierdan serán aquellas donde el parásito no se desarrolla de la mejor manera y quedarán las aves que son sus mejores hospederos, de esta manera, se incrementará la incidencia de la infección gracias a la pérdida de la biodiversidad.

La naturaleza nos ha enseñado siempre a pensar en el peor de los casos. La pérdida de diversidad de las aves paseriformes han aumentado la incidencia del virus del oeste del Nilo, incrementando los casos de encefalitis en EEUU. Otro caso es el aumento de la incidencia del Hantavirus donde la pérdida de diversidad de pequeños mamíferos ha incrementado los casos de síndromes pulmonares provocados por este virus. En otras palabras, la pérdida de diversidad provoca la pérdida de reservorios naturales de patógenos menos virulentos. Además, esto no está sólo restringido a los humanos, ocurre lo mismo en plantas y animales.

imageOtra causa del aumento de la incidencia de enfermedades es que al haber menos hospederos debido a la pérdida de biodiversidad, genera una gran presión evolutiva en los patógenos debido a la alta competencia por conseguir al mejor organismo donde desarrollarse, aumentando su virulencia y transmisibilidad. Además, la pérdida de diversidad, facilitaría el encuentro de los patógenos con sus mejores hospederos, ya que tendrían menos especies donde escoger y sería más probable que lleguen al hospedero indicado.

La figura nos muestra claramente que si quitamos de un determinado lugar las especies que no son hospederos de un agente infeccioso, aumentamos su prevalencia en la población que sigue habitando la zona. Esto explica la premisa anterior: la pérdida de diversidad, facilitaría el encuentro de los patógenos con sus mejores hospederos.

Un ejemplo de esto ocurre con la enfermedad de Lyme. Esta enfermedad tiene dos reservorios naturales, un ratón silvestre y una zarigüeya. El microorganismo se desarrollar de la misma manera en los dos reservorios, pero las garrapatas que lo transmiten viven mejor en los pequeños ratones, mientras que las zarigüeyas los matan. Si perdemos biodiversidad, podemos perder las especies de zarigüeya, por lo tanto quedará sólo vivo la especie donde se vive mejor el vector, amplificando la incidencia de la enfermedad ya que la especie amortiguadora ya no está presente.

Pero, ¿que pasa en el caso de los ecosistemas que están dentro de nuestro cuerpo? Por ejemplo, nuestro tracto intestinal. Muchos estudios han demostrado que nuestra flora intestinal también ayuda a reducir la incidencia de muchas enfermedades. Algunas infecciones que afectan al tracto digestivo se deben a la pérdida de biodiversidad de nuestro microbioma. Por ejemplo, la vaginosis es el resultado de la pérdida de biodiversidad de las comunidades microbianas que habitan normalmente el tracto vaginal de la mujer. Otro ejemplo es la infección por Clostridium difficile, que es a causa de la poca diversidad de microorganismos intestinales.

Los antibióticos también son una fuente importante del aumento de la virulencia de muchos patógenos ya que sólo matamos a aquellos que no son resistentes al fármaco, quedando vivos aquellos que sí lo son y, además, tienen  un mayor grado de virulencia, provocando infecciones más fuertes. Siempre debemos tener un reservorio de agentes infecciosos poco virulentos para poder reducir la presión evolutiva a las cuales están sometidos.

Y, para terminar, las mismas actividades humanas han incrementado la emergencia de nuevas enfermedades. Entre 1940 y el 2004 han aparecido más de 30 nuevos agentes infeccioso, muchos de ellos zoonóticos (que pasan de los animales al hombre). Esto se debe a que muchas especies de animales ya no viven en sus ambientes originales, infectándose por organismos que los encuentran como buenos hospederos y facilitando la transmisión al hombre que los usa como ganado, fuente de alimento o mascota. Además, cuando nos adentramos en en territorios inexplorados, en busca de nuevos terrenos de cultivo o actividades extractivas, también nos exponemos a la infección por organismos que nos pueden encontrar como un buen hospedero y desarrollarse dentro de nosotros.

La siguiente imagen muestra a qué se debe la emergencia de nuevas enfermedades zoonóticas alrededor del mundo entre 1940 y el 2005.

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Bueno, espero que entiendan la importancia de preservar la biodiversidad, a parte de ser una gran fuente de diversidad genética que nos permitirá sobrevivir a un ambiente altamente cambiante, también nos ayuda a contener la aparición de nuevas enfermedades así como reducir su virulencia.

Referencia:

ResearchBlogging.orgKeesing, F., Belden, L., Daszak, P., Dobson, A., Harvell, C., Holt, R., Hudson, P., Jolles, A., Jones, K., Mitchell, C., Myers, S., Bogich, T., & Ostfeld, R. (2010). Impacts of biodiversity on the emergence and transmission of infectious diseases Nature, 468 (7324), 647-652 DOI: 10.1038/nature09575

01 diciembre, 2010

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El mercurio puede volver gay al ibis blanco americano

El ibis blanco americano (Eudocimus albus) es un ave ampliamente distribuido en las Américas. Pueden ser encontrados desde el sur de los Estados Unidos, pasando por las Antillas y el Caribe, hasta los humedales de Perú y Brasil. Pero, es en la costa de Florida, donde podemos encontrarlos en mayor número.

Esta ave podría estar siendo afectada por la contaminación con mercurio de los suelos, según un estudio publicado hoy en la revista Proceedings of the Royal Society B por el Dr. Peter Frederick, ecólogo de la Universidad de Florida y experto en diversidad de vertebrados que habitan en humedales.

El metilmercurio es la forma del mercurio más tóxica que puede ser encontrada en el ambiente, ya que es un potente agente teratógeno, neurotóxico y disruptor del sistema endocrino en vertebrados; además, es de muy fácil absorción y se puede presentar en altas concentraciones en los pescados. Esta molécula puede ser formada por ciertas bacterias que viven en los humedales, quienes logran capturar y metabolizar este metal. Las principales fuentes de mercurio en el ambiente proceden de las plantas de energía eléctrica impulsadas por carbón, así como de las minas de oro y de la incineración de desechos municipales y hospitalarios, siendo esta última, la más probable fuente de contaminación en las costas de Florida.

¿Qué efecto tiene el metilmercurio en estas aves? Según Frederick et al. alteran el comportamiento reproductivo de los machos, en otras palabras, los vuelve gay.

Frederick llegó a esta conclusión tras tomar una muestra de 160 ibis americanos, los cuales fueron separados en cuatro grupos diferentes, de 40 individuos cada uno (20 machos y 20 hembras). A tres grupos se les dio dietas con diferentes concentraciones de metilmercurio (de 0.05 a 0.3 partes por millón) durante tres años.

A medida que la dosis aumentaba, los machos sufrían de mayores problemas en el comportamiento reproductivo, llegando a alcanzar un 55% de homosexualidad; mientras que la productividad de huevos se reducía casi en un 30%. Los machos sometidos a las dietas ricas en metilmercurio ya no cortejaban a las hembras y por si fuera poco, pareciera que las hembras sabían que se volvieron gay, porque tampoco se acercaban a ellos. Otro resultado interesante fue que los machos homosexuales, a medida que aumentaba la dosis de metilmercurio, se volvían más fieles a sus parejas y no las cambiaban por otros.

Si bien este estudio fue realizado en un ambiente controlado, las dosis que se usaron fueron las mismas que pueden ser encontrados en los humedales donde habitan estas aves, y podría ser una explicación para déficit demográfico que viven en algunas regiones.

Pero, ¿por qué los vuelve homosexuales? como ya mencionamos anteriormente, el metilmercurio es un disruptor del sistema endocrino, lo cual afectaría la liberación de determinadas hormonas, alterando las concentraciones de testosterona y estradiol en los machos.

Esto no significa que si comemos mucho pescado nos podríamos volver gay, ya que no se puede extrapolar a todas las especies de vertebrados, pero sería muy interesante hacer este tipo de estudios con nuestra fauna silvestre, ya que la actividad minera es alta en nuestro país, y en regiones como Madre de Dios, con gran diversidad de animales, hay mucha extracción de oro de manera artesanal. Tal vez otras poblaciones de aves que habitan en esas regiones de la selva también pueden estar siendo afectadas por el mercurio.

Referencias:

Frederick, P & Jayasena, M. 2010. Altered pairing behaviour and reproductive success in white ibises exposed to environmentally relevant concentrations of methylmercury. Proc. R. Soc. B.
doi:10.1098/rspb.2010.2189

Nature News.

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Si quieres que tu hijo coma sus verduras, empieza por ti misma

¡Cómete las %!&#! verduras!… Cuantas mamás no reniegan cada día porque sus hijos no quieren comer sus verduras, pero, esto tal vez se deba a que ellas, mientras estaban embarazadas, no lo hacían.  Un estudio publicado hoy en la revista Proceedings of the Royal Society B muestra que la descendencia de las ratonas, que han sido alimentadas durante la gestación con alimentos ricos en olores a cerezas y menta,  continúan prefiriendo estos olores cuando crecen; mientras que la descendencia de aquellas ratonas que fueron alimentadas con una dieta blanda, no muestran preferencia alguna por los olores a cerezas o menta.

Debemos recordar que muchos de los sabores que sentimos se deben principalmente al sentido del olfato y no del gusto. Esto lo podemos comprobar fácilmente. Primero nos tapamos  la nariz y luego probamos un poco de té y un poco de café, les aseguro que no podrán disntinguir la diferencia entre ellos. Esta técnica puedes usarla si debes tomar algún remedio que tiene un sabor muy desagradable, simplemente tápate la nariz y procede a beberlo.

Cuando se expone a los ratones a estos olores in utero, puede promover el desarrollo neuroanatómico del bulbo olfativo, lo cual podría influir en la percepción de estos olores una vez se nazcan y se empiezan a desarrollar.

Para realizar este estudio, los investigadores liderados por la Dra. Josephine Todrank de la Universidad de Colorado, diseñaron un ratón que tenía los receptores olfativos marcados con una proteína fluorescente, la GFP (Green Fluorescent Protein). Cuando exponían a las ratonas a estos olores durante la gestación y/o la lactancia, los receptores olfativos se activaban, los cuales fueron monitoreados gracias a la activación a la fluorescencia emitida por la GFP.

Con ayuda de la fluorescencia pudieron determinar el tamaño de los glomérulos del bulbo olfativo (región del cerebro responsable del procesamiento del olor), que es donde las neuronas sensoriales olfativas se unen a los receptores olfativos que transportan la señal al cerebro a través del nervio olfativo.

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Los investigadores encontraron una relación significante entre en el tamaño de los glomérulos y el tratamiento con lo olores durante la gestación y la lactancia. Cuando los ratones fueron sometidos a los olores, los glomérulos eran más grandes en aquellos que recibieron el tratamiento durante la gestación en comparación con aquellos que no recibieron (control). Y por si fuera poco, su preferencia por estos olores también aumentó.

Cuando los glomérulos son más grandes hace que los ratones detecten y discriminen estos olores de mejor manera, y esto les ayudaría a escoger los alimentos más apetitosos en base a los olores que les resultan familiares.

Desde el punto de vista de la descendencia, esto sería una buena estrategia evolutiva, porque tendrán una mayor preferencia por comer aquellas cosas que comía su madre, ya que es más probable de que sean seguras. Y como los mamíferos presentan un desarrollo del sentido del olfato similar, es probable que funcione de la misma manera para otros, incluso para los humanos.

Si bien no quiere decir que funciona de la misma manera para los humanos, la verdad no pierdes nada intentando comer más verduras y otras cosas saludables, tal vez te ahorres muchas horas de disgusto con tus hijos por no comer sus verduras.

Referencia:

ResearchBlogging.orgTodrank, J, Heth, G, & Restrepo, D (2010). Effects of in utero odorant exposure on neuroanatomical development of the olfactory bulb and odour preferences Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences DOI: 10.1098/rspb.2010.2314